Teo crece cada día. Eso es una obviedad. Pero hay momentos y eventos que hacen más evidente el paso del tiempo. Uno de estos eventos fue que Mateo a los 6 meses y medio, después de una odisea capitaneada por ceci para encontrar vacantes, empezó a ir a la guardería.
Hoy, una semana después, ya pasó la adaptación y ya fue 2 días completos.
Cada día, su “profe” (¿se les dice “profes” cuando son tan pequeños?), apunta en un cuaderno cómo estuvo y qué hizo ese día Teo. Como un blog a la antigua.
El primer día:
“Por la mañana bien. Duerme 20 min. antes de comer; luego juega muy bien. Durante y después de la comida se queja; luego se tranquiliza. Estoy un rato con él abrazándolo. Se despierta 3 veces antes de dormirse del todo. No quiere chupete.
Comida: (verduras): Bastante
Cómo ha pasado el día: bien.”
El segundo día fue aún mejor. El cuaderno-blog dice: “Muy bien! Hoy ha comido todo y se queda súper relajado en la hamaca. Por la mañana juega sin parar, hasta 15 minutos antes de comer.
Está súper espabilado en la motricidad y hoy picaba a Laia: quería conversación.
Comida: (verduras): Todo. muy bien.
Deposiciones: Bien.
Cómo ha pasado el día: bien.”
Esto es todo por los dos primeros días. Algún día divertido pasaré nuevos reportes!
