Después de nuestra visita a BsAs, tuvimos el honor de tener como invitados a Juan y a Lu durante algunos días.
Entre otras cosas, cómo no, fuimos al Parc Güell a pasear y al Shalimar a comer. Como los tortolitos son un poco “especiales” para comer… no hubo mucho festín culinario durante su visita.
En Agosto Mateo estuvo, por segunda vez, en Buenos Aires. En un mes que estuvo por allí pasó de todo. Estas son algunas de las fotos de los grandes ágapes y festejos a los cuales fue invitado.
Fue el día de su cumple 1 año y 1 mes.
No importa cómo apareció esta moto en escena ni dónde quedó después de la foto…
lo único que importa es que le gustó bastante su primer pase en 2 ruedas.
Teo, como invitado principal, asistió a la boda de Fer y Rodri en la mismísima Plaza Mayor de Madrid.
Con una agenda llena de eventos, convites y celebridades, Mateo no solo fue por primera vez a Madrid, y viajó por primera vez en tren, sino que también asistió por primera vez a una boda. ¡Y vaya qué boda!
Llegó el mes de julio, el calor y siguen las visitas y los paseos.
Entre tantas otras cosas, Teo fue por primera vez al zoo. Lo que más le llamó la atención -después del trencito que vio pasar- fueron los flamencos.
Durante la visita de Pedro y Noelle nos tomamos un fin de semana de descanso del calor de Barcelona y nos fuimos de paseo a la Cerdanya.
Nos tocaron unos días muy bonitos y todo salió perfecto.
Entre varias cosas buenas que pasaron hay que destacar que Mateo se dio su primer baño en una piscina. Al principio no le gustaba mucho, pero en pocos minutos estaba encantado.
Tarde o temprano tenía que llegar el día… y después de 11 meses y varios días llegó:
Teo fue a la playa por primera vez.
Todo fue bien, aunque un poco corto. Hubieron: juegos con arena, mini-berrinche público (peor fue el de la niña de la sombrilla de al lado…), pies mojados en agua y bronceador a varias partes del cuerpo. Como el agua estaba fría, reservamos el baño para la próxima vez.
Para la primera vez: todo más que bien.
Después de arreglar la bici de ceci y de comprar la sillita y el casco para Teo, hoy aprovechamos el día de sol y salimos a dar unas vueltas en bici por primera vez.